miércoles, 31 de agosto de 2011

Crítica de "las Reliquias de la Muerte, Parte 2"

31 de julio de 2011

Buenas tardes

Vamos a proceder a la actualización que no me dio tiempo de escribir ayer,  y que versa sobre la crítica de la película "Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Parte 2". Supongo que a estas alturas todo el mundo ya la ha visto, pero por si acaso alguien aún no lo ha hecho, que sepa que los párrafos siguientes van a estar llenos de:

SPOILERS

Dicho lo cual, comenzamos:

Empezamos mostrando la escena final de Parte I, con la apertura de la tumba de Dumbledore, y Voldemort apoderándose por fin de la Varita de Sauco. Bien, es una forma de enlazar ambas partes, aunque dudo que alguien que no haya visto Parte 1 vaya a ver la segunda, pero en fin. Y me gustó ver a Snape observando distante el régimen marcial impuesto en Hogwarts, con esa mirada entre apesadumbrado y asustado.

Acto seguido empiezan ya las diferencias respecto al libro. A Dobby le entierran en lo alto de una loma de arena donde cualquier crío con un rastrillo y una pala de playa lo podría desenterrar (un FAIL como una casa al que eligió la localización), y el Refugio pasa a convertirse en la antigua residencia de verano de "nuestra tía" (supongo que Muriel), donde los Weasley pasaban las vacaciones de niños. Lo que desentona de frente con los apuros económicos que se le supone a esta familia (aunque siempre me he preguntado como se podían permitir una casa terrera con animales de corral si tan mal andaban de oro). Harry ya sabe perfectamente que Voldemort se ha apoderado de la Varita, pero se toma su tiempo en hablar tanto con Griphook como con Ollivander.

La conversación con Griphook está bien, y se ajusta a lo esperado. Pero la de Ollivander... ¿Ahora resulta que todo el mundo ha oido hablar de las Reliquias? Y además, Ollivander poco menos que insinua que sabía (y que así se lo dijo a Voldemort) que Dumbledore poseía la Varita de Sauco, lo que hubiera hecho innecesario la visita a Gregorovitch primero y a Grindelwald después, tal y como vimos en Parte 1.

La entrada a Gringotts por el contrario está bastante bien, aunque no me terminó de convencer el efecto que usaron en pantalla para visualizar la maldición Imperius, ni mucho menos el efecto que producía en Bogrod (que parecía recien salido del jardín de la risa que cultivaba Jamie Wallet (Crabbe), y que provocó que lo echasen de la saga). Y por cierto ¿qué necesidad había de chamuscar al pobre duende? Otra cosa ¿por qué en la cámara de los Lestrange han usado la maldición Geminio, pero no la maldición Flagrante? Los objetos se reproducen, pero no queman. El escape del Dragón sí que me gustó (aunque Ron al identificar la especie la describe alegremente como un Ironbelly Ucraniano, si mal no recuerdo, cuando todos sabemos que era un Opaleye de las Antípodas).

Seguimos con más diferencias, y algunos sinsentidos en la escena con Aberforth. En primer lugar, el fragmento de espejo. En Parte 1, Harry tiene ese fragmento desde el principio y no tenemos la menor idea de donde lo sacó. Ahora resulta que, no es parte de la pareja que Sirius le entregó y que Harry destrozó tras su muerte (tal y como dice el libro), sino que hay un único espejo que estaba en Grimmauld Place, y que Mundungus robó y entregó a Aberforth, pero de algún modo un fragmento del mismo terminó en manos de Harry, pudiendo comunicarse entre sí el fragmento y el resto del espejo roto. Y por si no fuera suficiente ¡¡explican mal y muy poco la historia de Ariana!! De verdad, esa escena merecía ser reescrita y filmada de nuevo, porque hace aguas por muchos sitios.

La entrada de Harry de vuelta en Hogwarts a través del pasadizo, con la música de la saga sonando de nuevo quedó especialmente bien, aunque eché de menos los tapices decorando las paredes de la Sala de los Menesteres, y ésta me pareció un poco más pequeña de como la había imaginado mientras sirve de refugio. Pero a continuación, llaman a todos los alumnnos a formar a la Sala Común, donde Snape (¡¡otra vez le han vuelto a cambiar el doblaje"") les insta a delatar a Harry si lo han visto. ¡Y Harry está entre los alumnos de Gryffindor como si tal cosa!! Y a esas alturas, toda la Orden del Fénix se ha personado allí. Se cargan la búsqueda en la Torre de Ravenclaw, a los Carrow apenas se les ve la cara (aunque son abatidos cuando Snape huye), y entre Luna y Cho ponen a Harry al corriente de todo lo relativo a la diadema (incluyendo que nadie que viva la ha visto). Menos mal que Harry ya había visto a Ravenclaw en la mente de Voldemort previamente, porque de lo contrario se habría pasado la batalla de Hogwarts dando palos de ciego. Y ¿qué es eso de enviar a todos los alumnos de Slytherin a las mazmorras? Eso me ofendió personalmente. Y además ¿todos a luchar, sin enviar a los menores de edad a sus casas vía Sala de los Menesteres - Cabeza de Puerco?? A los padres de los alumnos más jóvenes les tuvo que hacer una gracia tremenda que sus pequeños luchasen y muriesen peleando contra los mortífagos y Voldemort.

Y hablando de Voldemort, y de doblajes ¡¡LA VOZ DE VOLDEMORT ES NEFASTA!! Ya lo era en Parte 1, pero es que ahora queda absolutamente ridícula. Y el asalto mortífago al castillo... a ver, la creación del escudo protector a base de hechizos me gustó mucho, pero creo que la escena es excesivamente larga, así como el Piertotum Locomotor y el chascarrillo posterior de McGonagall... no es que quede mal, pero me molesta que omitan la escena en la Torre de Ravenclaw para luego prodigarse en detalles innecesarios y escenas inventadas. Como por ejemplo los mortífagos que explotan en luz cuando intentan cruzar corriendo el escudo, en la escena del puente con Neville. Eso sobraba. Vale que exploten los hechizos, pero ¿había que hacer el escudo letal contra cualquiera que lo toque? Lo encontré excesivo.

La escena con la Dama Gris (que resulta ser amiga de toda la vida de Luna, vaya por Dios) me pareció floja, y de nuevo inexacta. En la película, Helena Ravenclaw sabe muy bien donde está la diadema actualmente, y sabe muy bien en qué la convirtió Voldemort. ¿¿¿Y el Señor Tenebroso iba a dejar tan alegremente un Horcrux en Hogwarts sabiendo que un fantasma residente sabe qué es y donde lo esconde??? Ni de broma. Y ya le vale a Helena, teniendo semejante información lo suyo hubiera sido ir a chivársela a Dumbledore de entrada, y no dejar la diadema en su cajita acumulando polvo años y años. Que esa es otra, los Horcruxes se comunican con Harry susurrandole cosas (y luego te explican más tarde que es así porque él mismo es un Horcrux), lo cual choca diametralmente con lo visto anteriormente en pantalla. Y es que, si eso es así, en HP2 el diario debía haberle susurrado a Harry de la misma manera, y sin ir tan lejos, en Parte 1 Harry debió haber sentido lo mismo con Nagini. Y sin embargo, no ocurre así. Se ve que unos Horcruxes son más parlanchines que otros.

Me gustó ver de nuevo el set de la Cámara de los Secretos, aunque todo ese lío de agua que genera la destrucción de la copa, sobraba. Y esa es otra ¿desde cuando la destrucción de un Horcrux es sentida por Voldemort, y ya no digamos, por Harry?? Si en los libros te dicen expresamente que no. De verdad, que detesto tanta capacidad inventiva. La escena en la Sala de los Menesteres no estuvo mal, teniendo en cuenta las discrepancias antes mencionadas con la historia escrita, y con el actor que encarnaba a Crabbe fuera, me pareció acertada la sustitución de este por Zabini, aunque no así la muerte de Goyle. Que esa es otra, les salvan la vida con las escobas, y según traspasan el umbral de la Sala, Zabini y Malfoy desaparecen de escena.

Lo que no me gustó nada es que escenificaran que la Varita de Sauco no responde a Lord Voldemort como debiera al mostrar a esta agrietándose y perdiendo poder por dichas grietas. Da a entender que si forzara su uso, terminaría destruyendo la varita, y eso es falso. Pero bueno, otra invención más, y ya llevamos unas cuantas. Y aún queda lo mejor.

La escena de la muerte de Snape sí que me gustó. A pesar del cambio de escenario de la Casa de los Gritos al embarcadero sorpresa (digo sorpresa porque desconocíamos su existencia hasta ese momento - aunque sí sabemos que hay un acceso al castillo desde el lago, nunca lo habíamos visto) y la ausencia de la esfera protectora que rodeaba a Nagini, el ataque de la serpiente es completamente brutal, aunque no explícito, y muestra perfectamente la crueldad del Señor Tenebroso. Me pareció un acierto. No así el hecho de que los pensamientos y recuerdos de Snape no manasen de sus heridas, sino en forma de lágrimas.

Vuelta al castillo tras la tregua ofrecida por Voldemort, y recuento de cadáveres. Me gustó mucho la escena, no es exactamente como la había imaginado, pero se aproxima bastante, y logra transmitir la desesperación y la pena por la muerte de seres queridos. Aunque ¿vimos morir a Fred cuando Voldemort ofrece su tregua? Tengo que volver a ver la película para asegurarme, pero creo que sí.

Y llegamos a la escena del pensadero. Por cierto, me gustó que resolvieran la diferencia entre el pensadero visto en HP4 y el visto en HP6 mediante el recurso del "Pensadero con frontal extraible". Los recuerdos del Snape niño están bien, pero el rejuvenecimiento se notaba demasiado - igual que el de X-men 3. Aunque Alan Rickman es Alan Rickman, con efectos o sin ellos, y la escena inventada de Snape en casa de los Potter es sublime (y no tanto cuando abraza el cadaver de Lily - con el bebé Harry llorando al fondo, sino cuando ve a su amada muerta). Que pedazo de actor. Y por cierto, que para ser objeto de un encantamiento Fidelio, por aquella casa pasaron demasiados personajes.

Harry ya sabe que es un Horcrux accidental, que una parte del alma de Voldemort vive en él, y que debe morir para romper ese lazo de Voldemort con la inmortalidad. Y se encamina decidido, evitando a sus amigos porque sabe que no podría despedirse de ell... ah, no, eso es en el libro. En la película se los cruza, y les dice que se va a que lo maten, porque en el fondo "siempre lo han sabido". Abracitos, despedidas, y ganas crecientes de crucear a Steve Kloves hasta el infinito por inventarse cosas que van en contra de lo que Rowling escribió.

Harry llega al bosque, se acuerda de la snitch, la besa, ésta se abre, y Harry se sorprende de encontrar dentro la piedra de la resurrección. Pero vamos a ver ¿no sabías ya que la piedra estaba ahí?? Ah, pues no, de nuevo eso sucede en el libro. Harry toma la piedra, y aparecen Lily, James, Sirius y Remus. La escena es fiel a la descrita en el libro, hasta el punto que Harry lamenta la muerte de todos ellos, dirigiéndose a Remus y hablándole de su hijo... ¿su hijo? Pues debe ser que Kloves se lo chivó, porque el nacimiento del pequeño Teddy no se menciona en ninguna parte hasta ese momento durante toda la película, y de hecho ni se le ve el pelo en el epílogo (ni azul ni de ningún otro color).

Llegamos a la escena del sacrificio de Harry en el bosque prohibido, que ya vimos todos en el trailer, así que aquí sin sorpresas. Y la escena en el limbo de King's Cross. Me gustó la ambientación (aunque hayan reutilizado al feto-voldemort que usaron en HP4 en la escena del renacimiento del Señor Teneboros, solo que ensangrentado para la ocasión). Y a Albus Dumbledore solo le falta la vara para ser el doble de Gandalf el Blanco, pero la escena no está nada mal. Aunque una vez más se inventan cosas, porque ya me dirán a que viene eso de "Hogwarts ayudará a quien lo merezca".

La marcha triunfal de los mortífagos al castillo... pasando por el puente que antes había sido destruido ¿o ese era otro? Es que ese puente ha sido toda la saga de madera, y en las escenas finales vemos uno de piedra, o eso me pareció. ¿Lo habrán transfigurado? Bueno, eso es lo de menos. El caso es que llegan, y lord Voldemort pierde la poca dignidad que le quedaba a su personaje dando gritos para celebrar su victoria como si fuera un hincha de fútbol. Neville planta cara con el sombrero, saca la espada y... no, no degolla a Nagini, sino que recibe un hechizo de Voldemort que lo deja inconsciente. Kloves y su sentido de la fidelidad. Harry revela estar vivo, pero como la Capa de Invisibilidad no la vemos desde la escena de la entrada en Gringotts (sin que se den más explicaciones al respecto), pues todo el mundo se da cuenta, y Voldemort intenta matarle una y otra vez sin éxito. Comienza una batalla innecesariamente larga, en la que los malos adquieren la extraña manía de morir estallando en partículas negras, empezando por Bellatrix. Voldemort y Harry juegan al gato y al ratón, persiguiéndose mutuamente por las escaleras del castillo, apareciendo y desapareciendo, hasta llegar a la torre de astronomía, donde, después de eliminar la escena del primer teaser trailer (aquello de "Why do you still live? Because I have something is worthy living for"), y en lugar de intentar matarse, se lanzan al vacío hasta el patio.

Todo ello mientras Ron y Hermione intentan matar a Nagini sin éxito persiguiéndola por las escaleras del castillo. Un mago y una bruja hechos y derechos armados con sus varitas, incapaces de matar a un animal. Es más, la serpiente les arrincona y si no llega a ser por la oportuna intervención de Neville, se los carga. Pero este llega y decapita a la serpiente con la espada de Gryffindor. Y por supuesto, Nagini explota en partículas negras (¿WTF???). Voldemort, que a esas alturas tiene una vez más su chorro de luz verde chocando con el chorro de luz rojo de Harry (lo hemos visto tantas veces que ya aburre), nota la desaparición de su último Horcrux. El choque de hechizos cesa, y a continuación viene la peor escena de toda la saga, y por la que Kloves se ha ganado el Kedavra definitivo.

Voldemort retoma con ansias renovadas su ataque, y los chorros de luz vuelven a chocar una vez más. La varita de Sauco agrietada vuelve a perder energía por ahí, el chorro de Voldemort se hace menos potente, y el chorro de luz roja toca la punta de la varita de Sauco. Ésta sale despedida hacia Harry y Voldemort queda de rodillas. Y en lugar de la escena en la que su cadáver es lanzado hacia atrás tras el choque de hechizos con el primer rayo de sol, en pleno Gran Salón y a la vista de todos los supervivientes de uno y otro bando, simplemente abre mucho la boca y empieza a deshacerse en cenizas ¡¡CENIZAS!! ¿Pero este es el Señor Tenebroso o un drácula de película de serie B??? Odié esa escena, me pareció insultante.

Y llegamos al final. La escena de los supervivientes en el Gran Salón reponiéndose de las heridas de la batalla, y el trío protagonista en el puente semiderruido explicando por qué la Varita de Sauco no obedecía a Voldemort. Por si lo visto hasta el momento no hubiera sido suficientemente malo, va Harry ¡y parte en dos la varita de Sauco!! Dumbledore elucubrando la forma de que el poder de la varita se extinguiera para que no pasase a malas manos, y la solución consitía en partirla en dos como una vulgar rama ¡¡y encima Harry ni siquiera repara su varita de acebo y pluma de fénix!!!! Llegados a este punto ya estaba incluso cabreado.

Y el epílogo. Ya ves, aquí sí que fueron fieles al libro. Quedó exactamente igual de descafeinado que el escrito por Rowling. Y las caracterizaciones para hacerles parecer mayores, a excepción de las entradas de Draco Malfoy y el peinado setentero de Ginny, es prácticamente inexistente ¿¿¿tanto volver a rodar para eso???

En fin, que la película es muy espectacular, y entretiene, pero tiene demasiadas diferencias respecto al libro, y las dos últimas escenas me parecieron tan malas y tan decepcionantes, que el resultado general no es satisfactorio. Creo que no costaba tanto guardar mayor fidelidad con el libro, y haber hecho una película final mucho mejor, y no se hizo así porque no les dio la gana.

Perdon por el ladrillo... madre mía, vaya tocho que he escrito.



Visita de Cube y Vivianne

30 de Julio de 2011

¡Arannia Exumai!! ¡¡Fregotego!! Madre mía, tanto tiempo sin actualizar, y pasa lo que pasa, que las arañas (y sus telarañas) lo inundan todo. Y es que tengo el chiringuito virtual totalmente desatendido, por circunstancias de la vida muggle que toman prácticamente todo mi tiempo.

No obstante, y dadas las circunstancias acaecidas recientemente, toca una actualización del blog, y es que hay mucho que contar. No sé si saben que muy recientemente, justo el finde semana pasado, tuve el placer de recibir la visita de mi pareja mago-bruja favorita, ambos compañeros de la casa Slytherin y en el caso de ella, miembro de ese fantástico trío de brujas al que yo cariñosamente llamo "los Ángeles de Keldor". Me refiero, por supuesto, a Vivianne y a su amado brujo Cube.

A Cube siempre le he tenido cerca, puesto que vive en la isla de enfrente a la mía. Vivi, movida por el amor que estos dos tortolitos se tienen el uno al otro, ha viajado recientemente hasta esa isla para verse en persona con su amado, y ambos decidieron aprovechar la coyuntura para venir a visitarme el fin de semana pasado. Y de paso, ver los tres juntos la película de las Reliquias parte II, que ninguno había visto hasta entonces.

Recogí a la parejita en el aeropuerto donde trabajo (en mis días libres, jejej), por supuesto llegando yo ligeramente tarde (no soy puntual ni con un giratiempos). Ellos estaban algo perdidos, y al ver que yo no estaba esperándolos, me llamaron para saber por donde andaba. Les encontré pronto, y vernos en persona por fin, después de tanto tiempo, fue genial.

Aproveché ese momento para hacerles entrega a ambos de las varitas mágicas que les había fabricado (y creo que les sorprendió el resultado). Teníamos habitaciones reservadas en un hotel a 25 km del aeropuerto, en una zona turística, pero por cosas del destino, la playa ni la pisamos porque en la zona norte de la isla no lucía el sol desde hacía un par de semanas. Aunque con la película en nuestra agenda, tampoco era una prioridad. Antes de ir al hotel, y puesto que yo no sabía que planes tenía la pareja para el domingo, vinimos a mi casa para yo hacerme una pequeña maleta con cosas de primera necesidad (la varita, cosas de aseo... lo básico, jejejejej). Así pude enseñarles la casa, y pudieron ver "mi taller", con el resto de artículos mágicos que he fabricado o estoy fabricando (y Pau, Cyn y Ceci, que se que leerán esto antes o después, sí, ellos vieron sus respectivas varitas en distintos procesos de fabricación).

Nos fuimos al norte y nos registramos en el hotel. Posiblemente sea el hotel con las habitaciones más pequeñas del planeta (y eso que nos quedamos en un ala adosada al edificio principal, que me consta que allí son aún más pequeñas), pero para lo que lo queríamos, nos servía. Y con las tripas rugiendo, nos fuimos a almorzar a un restaurante italiano cercano a los cines donde veríamos la película. Cube es uno de los magos más indecisos que yo haya conocido, a la hora de elegir plato, y la pequeña Vivi come como un pajarito, así que Cube y yo nos comimos parte de lo que ella no terminó. Y como las raciones eran abundantes, nos fuimos al cine con el estómago bien lleno (lo que no fue óbice para pedirnos un helado por el camino), yendo de tiendas para hacer tiempo. Y por fin, entramos a ver la última película de la saga pottérica. Sobre esto vendrá una crítica en una entrada aparte (que quería poner hoy, pero no me va a dar tiempo).

Regresamos al hotel, donde descansamos un poco y fuimos luego a cenar. Mi idea era tomar algo ligero y dar una vuelta por los pubs de la zona turística, pero el ambiente en ellos dista mucho de ser el que fue, y los más populares estaban abarrotados (o eran de temática gay, que a mi no me va), así que tomamos el coche y nos fuimos a la ciudad de ambiente universitario (30 kms más allá), donde les presenté a mis amigos muggles. Nos lo pasamos bien, aunque dejé a la parejita a su aire durante un buen rato, tanto que Vivi llegó a pensar que me estaban molestando. Y nada más lejos de la realidad, pero estaba atendiendo a mis amigos a la vez que a ellos, y la verdad, la parejita estaba muy muy acaramelada a ratos. :D

Al día siguiente, tras dejar el hotel, nos fuimos de vuelta al aeropuerto, para que "los Ositos" (también se les conoce por este sobrenombre) confirmaran la hora de su vuelo de vuelta, y sacaran sus tarjetas de embarque. Y la verdad, yo ya no sabía qué hacer durante el día. Mi idea original era habernos levantado pronto, y haber ido a hacer algo de turismo por mi isla, pero se da la circunstancia de que no podía irme muy lejos, por motivos familiares. Así que no sabía donde ir, pero una amiga en el aeropuerto me habló de un evento, el II Salón del Manga que se celebra en mi isla. Y me dijo que en muchos stand ¡había todo tipo de artículos de merchandising pottérico a la venta, y que ese día, al ser el último, se esperaba que hicieran buenos descuentos!! Así que allí fuimos.

Por desgracia, y pese a que había todo tipo de artículos de esta índole de temática variada (ropa para cosplay, réplicas oficiales de sables de luz, estatuas, bustos, posters, cuadros, etc), ya no quedaba nada, o casi nada, pottérico: Sólo una bufanda Ravenclaw y una camiseta con el logo de Slytherin para niños (que Vivi se probó por si acaso, pero le venía pequeña). Aunque conseguí la referencia de la tienda donde tuvieron DE TODO (o eso me dijo la dependienta, por cierto muy guapa), desde túnicas, corbatas, bufandas, varitas, hasta los Horcruxes (guardapelo y anillo), a ver si en el futuro puedo agenciarme con algo, pero aquel día ya no pudimos conseguir nada. Así que nuestro gozo en un pozo, aunque nos quedamos por allí para ver el concurso de Cosplay (y el último participante lucía un cosplay de Severus Snape) y almorzar algo, hasta que llegó la hora de partir y volvimos al aeropuerto. Temía que en el control de seguridad no les dejaran pasar las varitas (ya que se podrían llegar a considerar puntiagudas), pero hablé con compañeros de seguridad y no hubo problema. Y así, mis amigos regresaron a la isla de enfrente, donde ambos seguirán disfrutando de su amor hasta dentro de una semana, más o menos.

Fue un fin de semana genial, aunque me hubiera gustado que mis otros ángeles también hubiesen podido estar presentes. Pero no tengo duda de que no pasará mucho tiempo antes de que nos podamos reunir. Aunque es muy posible que antes vaya a hacer una visita a otra bruja (que me queda algo más cerca) para entregarle su varita en mano. No me fío mucho del servicio de correos muggle, y la verdad, después de ver a Vivianne y Cube, cuando un/a amigo/a abre su caja y contempla su varita por primera vez, merece la pena estar presente para ver su cara.

P.D. Y hablando de caras, pongo la ÚNICA foto que fuimos capaces de sacar en dos días. Fue tomada antes de llegar, y justo entonces mi cámara se quedó sin batería. Me llevé el cargador al hotel, y la tuvimos lista después de la peli, pero se me olvidó en la habitación. Y al día siguiente, entre una cosa y otra, no nos acordamos de sacar más.


Sí, lo sé, para matarnos.